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Los presos costarricenses participaron el domingo como cualquier otro ciudadano en los comicios para elegir presidente, diputados y cientos de regidores municipales, pero demandaron más atención de los políticos. "Voté por la urgencia de elegir un presidente con una perspectiva diferente", dijo a la AP Juan Carlos Lizama, de 27 años, condenado a más de 20 años de cárcel de los que ya cumplió cinco. Lizama, mostró estar relativamente enterado de las propuestas de los candidatos, pero los fustigó por haberlos ignorado y no visitarlos en la Cárcel "San Sebastián", ubicado en la zona sur de la capital, donde hay 440 reos, de los cuales solo 78 se empadronaron y pudieron votar. Lizama también criticó que las autoridades electorales no agilizaron el empadronamiento de los privados de libertad. "Aquí hay malestar de los que no van a poder decidir quien será el presidente", agregó. "Yo voté por Laura Chinchilla (del Partido Liberación Nacional) porque ella ha prometido luchar por las mujeres", dijo a la AP Heizel Arias, una joven madre de 24 años que paga ocho años de cárcel por el delito de tratar de introducir drogas en un penal. Arias, confinada desde hace un año junto a su hijo, aseguró que en esta cárcel "todas vamos a votar por Laura, porque ella fue la única que nos visitó y nos contó de sus planes y yo le creo". Las últimas encuestas divulgadas en la semana colocaron a la candidata oficialista Laura Chinchilla rondando el 40%, seguida por Otto Guevara con 23% y Ottón Solís con 20%. Para ganar en primera vuelta, un candidato debe tener el 40% de la votación. Aunque el sistema penal tiene registradas a 6.103 personas detenidas que están habilitadas en 35 juntas receptoras distribuidas en los penales, no todos votarían. "No todos se empadronaron, hay varios siguen apuntados aquí, pero que ahora están en otra cárcel, otros ya salieron en libertad, pueden venir a votar pero no lo hacen", explicó a la AP el director general de los Centros de Atención Institucional, Reynaldo Villalobos. El funcionario supervisó el proceso en la cárcel para mujeres El Buen Pastor, también en la zona sur de la capital, con un padrón de 396 votantes, pero solo 194 podrían acercarse a la urna abierta en el sitio por las razones mencionadas. Señaló que a pesar de los avances en el sistema de voto en las prisiones del país, aún surgen problemas, como en San Sebastián y El Buen Pastor, donde centenares de reclusos tienen cédula de identidad pero no pueden emitir el sufragio porque no cambiaron su sitio de votación. |